En el despacho de la interiorista y amiga Cristina Moya, hemos instalado una cortina enrollable de lino tratado, en una cristalera que da a la calle ,con la cortina hemos conseguido intimidad, y elegancia , los transeúntes no ven el interior del despacho y desde dentro se puede ver el exterior , con lo que la sensación de cerrado no existe . Hemos conseguido lo que necesitábamos